Información para Pedriatras
:
Cuando recomendar un foniatra
Los niños con tartamudez grave deben ser enviados a una
especialista del habla inmediatamente. Los niños con tartamudez leve que no
hayan mejorado de forma notable en seis u ocho meses, dependiendo del niño,
también deben remitirse a una foniatra. Estos niños no serán tratados
directamente si no es necesario, pero sus padres recibirán apoyo y
asesoramiento y su proceso se seguirá atentamente. Es posible que algunos
niños con tartamudez leve reciban tratamiento directo, pero éste debe ser
planificado con cuidado con el fin de no infundirle temor o complejo al
niño.
Tal como está indicado en este cuadro comparativo,
los niños con disfluencia normal no necesitan acudir a un terapeuta a menos
que los padres estén tan preocupados que necesiten que se les confirme la
normalidad del habla de su hijo. En un caso así, es posible que el foniatra
siga el desarrollo del niño y proporcione la orientación necesaria.
Es importante que la foniatra que se consulte posea un Certificado de
Competencia Clínica (CCC-SP) de la American Speech-Hearing Association - o
su equivalente en otros países - y licencia para ejercer la profesión si su
estado o país la otorga. En los Estados Unidos, la certificación exige una
maestría - licenciatura superior - en la materia, pasar un examen nacional y
someterse a un año de pasantía supervisada. El terapeuta también debe tener
experiencia específica con la tartamudez. También en EEUU, muchos hospitales
y clínicas afiliadas a universidades cuentan con profesionales con esa
preparación entre su personal o pueden recomendar alguno. Algunos sistemas
escolares emplean foniatras.
La Fundación Americana de la Tartamudez dispone de un listado de foniatras
especializados en la materia, tanto en los EEUU como en otras partes del
mundo. Su línea telefónica gratuita dentro de los EEUU es el (800) 992-9392
La Fundación ofrece numerosos libros y videos para padres, como La
tartamudez y su niño: preguntas y respuestas, Si su hijo tartamudea: una
guía para los padres, La tartamudez y su niño: una guía para la familia
(video) y, para niños y adolescentes, A veces yo tartamudeo, entre
otros, a precios asequibles. También dispone de una amplia selección de
folletos, algunos de los cuales se pueden trasvasar directamente del sitio
de la Fundación en la red informática, y de materiales en inglés.