Información para Padres:
7 consejos para hablar con su hijo
► Hable
con su hijo sin prisa y haciendo pausas frecuentes.
Cuando él se dirija a usted, deje que termine lo que está diciendo y espere
unos segundos antes de empezar a hablar.
► Hágale
menos preguntas. Los
niños hablan con más soltura cuando están expresando sus propias ideas que
cuando están respondiendo a las preguntas de los adultos. En lugar de
preguntas, haga comentarios sobre lo que el niño ha dicho, haciéndole así
saber que lo escuchó. ► Utilice
expresiones faciales u otras formas de comunicación no verbal para
transmitirle a su hijo, cuando tartamudea, que usted está prestando atención
al contenido de su mensaje y no a su forma de hablar.
► Reserve
algunos minutos a una hora fija todos los días en los que pueda dedicarle
toda su atención al niño.
Durante ese rato, permítale al niño escoger lo que quiere hacer. Deje que él
dirija las actividades y decida por sí solo si quiere hablar o no. Cuando
usted hable durante este tiempo, exprésese lentamente y con calma, haciendo
muchas pausas. Estos momentos de sosiego pueden contribuir a que el niño
pequeño desarrolle confianza en sí mismo, al ver que el padre disfruta de su
compañía. Al pasar de los años, puede convertirse en un espacio en que el
niño se sienta cómodo manifestándole sus sentimientos y experiencias al
adulto. ► Enseñe
a todos los familiares a hablar y escuchar por turnos.
A todos los niños, y en especial a aquellos que tartamudean, les resulta
mucho más fácil hablar cuando no se les interrumpe y se les presta atención.
► Observe
cómo se relaciona con su hijo.
Intente aumentar las ocasiones en que le comunica a su hijo que lo está
escuchando y que a éste le sobra tiempo para expresar su mensaje. En su
propio lenguaje, trate de disminuir las críticas, la prisa, las
interrupciones y las preguntas.
► Por
encima de todo, transmítale a su hijo que lo acepta tal como es.
Es casi seguro que si usted habla más despacio y calmadamente y refuerza la
confianza del niño en su capacidad de expresarse, logrará aumentar su
fluidez verbal y disminuir su tartamudeo. Pero el instrumento más poderoso
será, sin embargo, el apoyo y aceptación que le brinde, tartamudee o no.
El que usted hable pausadamente ayudará a su hijo mucho más que cualquier
crítica o sugerencia que le pueda hacer.