Mitos sobre la tartamudez!
Mito: Las personas que tartamudean no son inteligentes.
Realidad: No existe ninguna
relación que vincule a la tartamudez con la inteligencia.
Mito: Los nervios causan la tartamudez.
Realidad: Los nervios no causan la tartamudez. Tampoco
deberíamos creer que las personas que tartamudean son propensas a
experimentar nervios, temor, ansiedad o vergüenza. Tienen las mismas
características de personalidad que aquellas personas que no tartamudean.
Mito: la tartamudez puede ser “incorporada” por imitación o por escuchar a
otra persona tartamudear.
Realidad: la tartamudez no puede
ser “incorporada”. Nadie sabe aún la causa exacta de la tartamudez, pero
estudios recientes indican que la historia familiar (genética), el
desarrollo neuromuscular y el medioambiente del niño, incluyendo la dinámica
familiar, juegan un papel importante en el inicio de la tartamudez.
Mito: Ayuda decirle a la persona que “respire profundamente antes de
hablar”, o que “piense lo que quiere decir antes de hacerlo”
Realidad: Este consejo solo
hace que la persona tome mayor conciencia, haciendo que la tartamudez sea
más severa. La respuesta que más puede ayudar es escuchar pacientemente y
lograr modelar un habla lenta y clara.
Mito: El stress causa tartamudez
Realidad: Como mencionamos anteriormente, son varios
factores complejos que están involucrados. El stress no es la causa, pero
seguramente puede agravar la tartamudez.
Traducción y adaptación: Mara Luque, fonoaudióloga, Argentina